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¿Qué son los Salmos y para que nos sirven?

15 Abril, 2019

Narra en el Libro del Génesis que Dios descendía todas las tardes, en la brisa del fin del crepúsculo, para poder charlar con Adán. Sucedía que en ese entonces, un dialogo dulce de Adán emanaban cánticos e himnos a su misma vez en alabanza y amor hacia nuestro Dios, y de Dios una gran invitación a Adán al aspecto más sublime de la dignidad del ser humano. La vocación del hombre a la comunión con Dios.

Nos encontramos en el Antiguo Testamento con múltiples formas de orar, como por ejemplo, los Salmos caracterizados por ser hermosos himnos que expresaban alabanzas, cánticos, lamentos y a su vez ser pedidos de lamento, perdón y arrepentimiento hacia nuestro padre, Amén.

En los Salmos se entrevé la gran esperanza que clama y se eleva hacia los cielos para poder implorar el auxilio de nuestro señor, por difíciles que sean las circunstancias que rodean nuestra alma.

Por ello canta el profeta David lo siguiente: “Piedad de mí. Señor, pues estoy angustiado; languidecen de tristeza mi vista, mi cuerpo y mi alma. Pues, mi vida se consume entre aflicciones y mis años entre gemidos, decayó por la misericordia mi fuerza, mis huesos se consumen (…) pero yo en ti espero, Señor, repito eres tu mi Dios” (Salmos 31:10-11-15).

De este modo, canta el salmista la virtud de la gran devoción. Por ella somos encendidos en el fuego del amor divino, es apagada la inmensa llama de la concupiscencia y se recibe un nuevo aliento para poder actuar de acuerdo con las vías de lo sobrenatural. Por santo Tomás.